El Inolvidable y Mejor Discurso de la Historia


La obra, El Gran Dictador (1940), fue lanzada en plena Guerra Mundial. Y aunque no parezca cierto, los dictadores de aquellas épocas existen hoy día, aunque disfrazados, con otra apariencia. Pueden encontrarse escondidos detrás de corporaciones y bancos, esclavizando económicamente al pueblo,… hasta lo puedes encontrar en tu propio hogar…

Este discurso es la expresión desde lo humano para el poder, sobre todo cuando éste se ejerce oculto, vedado, imponiendo sus deseos sin cortapisas, ese poder que hace que creamos que somos libres en apariencia pero, realmente, seguimos en la Edad Media.

También nos ayuda a evaluarnos a nosotr@s mism@s, la forma en que vemos los valores humanos, que cada día, más tristemente, se van perdiendo en pro de los avances tecnológicos, como dice en una frase: ” nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos, nuestra inteligencia duros y secos”.

Un gran discurso que no pasará al olvido ya que cada día estas palabras seguirán retumbando en cada corazón sediento de libertad y justicia, sobre todo ante la igualdad para todos los seres.

 

El film, es una crítica, un cuestionamiento tanto para los que ejercen el poder como atributo propio como para aquell@s que lo permiten, que lo sufren con miedo, para aquell@s que no hacen nada para evitarlo,… escrito con la hilaridad y el sarcasmo de Charlot. Film con diálogos sonoros, es algo que debe verse, sentir y gozarse, reírse y pensarse.

El discurso es como sigue:

«Lo lamento, pero yo no quiero ser un emperador, ése no es mi negocio, no quiero gobernar o conquistar a alguien. Me gustaría ayudar a todos si fuera posible: a los judíos y a los gentiles, a los negros y a los blancos. Todos deberíamos querer ayudarnos, así son los seres humanos. Queremos vivir con la felicidad del otro, no con su angustia. No queremos odiarnos y despreciarnos. En este mundo hay sitio para todos, y la tierra es rica y puede proveer a todos. El camino de la vida podría ser libre y hermoso; pero hemos perdido el camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha levantado en el mundo barricadas de odio, nos ha llevado al paso de la oca a la miseria y a la matanza. Hemos aumentado la velocidad. Pero nos hemos encerrado nosotros mismos dentro de ella. La maquinaria, que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia. Nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia, duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco. Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, necesitamos amabilidad y cortesía. Sin estas cualidades, la vida será violenta y todo se perderá.

El avión y la radio nos han aproximado más. La verdadera naturaleza de estos adelantos clama por la bondad en el hombre, clama por la fraternidad universal, por la unidad de todos nosotros. Incluso ahora, mi voz está llegando a millones de seres de todo el mundo, a millones de hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y encarcela a las personas inocentes. A aquellos que puedan oírme, les digo: “No desesperéis”.

La desgracia que nos ha caído encima no es más que el paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará, y los dictadores morirán, y el poder que arrebataron al pueblo volverá al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá jamás.

¡Soldados!  ¡No os entreguéis a esos bestias, que os desprecian, que os esclavizan, que gobiernan vuestras vidas; decidles lo que hay que hacer, lo que hay que pensar y lo que hay que sentir! Que os obligan ha hacer la instrucción, que os tienen a media ración, que os tratan como a ganado y os utilizan como carne de cañón. ¡No os entreguéis a esos hombres desnaturalizados, a esos hombres-máquina con inteligencia y corazones de máquina! ¡Vosotros no sois máquinas! ¡Sois hombres! ¡Con el amor de la humanidad en vuestros corazones!  ¡No odiéis! ¡Sólo aquellos que no son amados odian, los que no son amados y los desnaturalizados!

¡Soldados! ¡No luchéis por la esclavitud! ¡Luchad por la libertad!

En el capítulo diecisiete de san Lucas está escrito que el reino de Dios se halla dentro del hombre, ¡no de un hombre o de un grupo de hombres, sino de todos los hombres!

¡En vosotros! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder, el poder de crear máquinas y ¡el poder de crear felicidad! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder de hacer que esta vida sea libre y bella, de hacer de esta vida una maravillosa aventura. Por tanto, en nombre de la democracia, empleemos ese poder, unámonos todos. Lucharemos por un mundo nuevo, por un mundo digno, que dará a los hombres la posibilidad de trabajar, que dará a la juventud un futuro y a los ancianos seguridad.

Prometiéndoos todo esto, las bestias han subido al poder. ¡Pero mienten! No han cumplido esa promesa. ¡No la cumplirán! Los dictadores se dan libertad a sí mismos, pero esclavizan al pueblo. Ahora, unámonos para liberar el mundo, para terminar con las barreras nacionales, para terminar con la codicia, con el odio y con la intolerancia. Luchemos por un mundo de la razón, un mundo en el que la ciencia y el progreso lleven la felicidad a todos nosotros. ¡Soldados, en nombre de la democracia, unámonos!

 

Hannah, ¿puedes oírme?  ¡Dondequiera que estés, alza los ojos! ¡Mira, Hannah! ¡Las nubes están desapareciendo! ¡El sol se está abriendo paso a través de ellas! ¡Estamos saliendo de la oscuridad y penetrando en la luz! ¡Estamos entrando en un mundo nuevo, un  mundo más amable, donde los hombres se elevarán sobre su avaricia, su odio y su brutalidad! ¡Mira, Hannah! ¡Han dado alas al alma del hombre y, por fin, empieza a volar! ¡Vuela hacia el arco iris, hacia la luz de la esperanza! ¡Alza los ojos, Hannah!

¡Alza los ojos!  …» The Great Dictator

El planteamiento político-social de Chaplin en Tiempos Modernos, lo indujo a realizar otra película: El gran Dictador. Aquí Chaplin aporta su voz de libertad contra los dictadores dela Segunda GuerraMundial: “Creo en la libertad, esa es mi política, los dictadores actuales son fantoches manejados por los industriales y los financieros”. Estas declaraciones fueron formuladas por Chaplin en el momento en que acontecía la guerra y Hitler invadía Austria.

Hay dos versiones de la película. En la primera, un prisionero judío (parecido a Hitler) logra huir de prisión y ocupa el lugar del Führer (un dictador). Una mujer lo intenta matar, pero se arrepiente y lo ayuda a instalarse en Suiza.

Este argumento irritó mucho a Hitler porque no toleraba que el Führer estuviese encarnado por un judío. Esto obligó a Chaplin a realizar otra versión donde se narra la persecución nazi contra los judíos. Charlot, el personaje, es llevado a un campo de concentración y, mientras esto sucede, aparece el dictador Adenoide Hynkel, con su inmensa cancillería, soñando con conquistar al mundo. Un barbero judío y otro joven, también judío, logran escapar del campo de concentración vestidos con uniformes nazis. Cerca se encuentra el dictador Hynkel y, tras una larga confusión, el dictador es llevado al campo de concentración y el joven judío, a la cancillería. Hynkel iba a dar un discurso antes de invadir Osterlinch, pero el joven judío (hecho pasar por Hynkel) muy hábilmente se aprovecha de la confusión y durante el evento se pronuncia y proclama la paz, habla de la libertad y el entendimiento entre los hombres. El siguiente párrafo condensa lo más importante del discurso:

“Si fuera posible, me gustaría ayudar a todo el mundo, a cristianos y judíos, negros y blancos. Todos deseamos ayudarnos mutuamente. Los seres humanos somos así. Queremos vivir para la felicidad mutua, no para la desdicha. No queremos el odio y el desprecio mutuos. En este mundo hay lugar para todos. El camino de la vida puede ser hermoso y libre, pero hemos perdido el camino. Los apetitos han envenenado el alma del hombre: tontamente nos han llevado a la miseria y a la matanza…”

Chaplin concluye la película invocando a Hanah, una joven judía que se separó de su amado para huir de los nazis. La invocación, a manera de poesía, tiene un subtexto utópico: “Las nubes se alejan. El sol se abre camino. Salimos de las tinieblas a la luz. Salimos a un mundo nuevo, a un mundo bueno, donde los hombres se elevarán por encima de sus apetitos, sus odios y su brutalidad”.

Estas fueron las últimas palabras que pronunció Chaplin como testamento de su carrera cinematográfica, porque después de esta película no volvería a llevar a la pantalla, tan atinadamente, a esa magnífica y singular presencia trágico-cómica-política-poética encarnada por Charlot.

Decido libremente para bien o para mal

A continuación, vemos el video del discurso de Chaplin. Para much@s el más memorable y mejor discurso de la historia:

“Una persona que nace en un mundo ya ocupado por “dictadores”, si sus padres no pueden alimentarl@ y la sociedad dominadora no necesita su trabajo porque no desean que forme parte de su sistema, el círculo ya está cerrado, no tiene ningún derecho a reclamar ni la más pequeña porción de alimento (de hecho, esa persona sobra). En el gran banquete de la naturaleza no se le ha reservado ningún cubierto. La naturaleza le ordena irse y no tarda mucho en cumplir su amenaza”.

Aquí os dejo un video sobre un extraterrestre que visita el planeta para ver nuestro progreso como especie, y entra en una conversación con la primera persona con la que se encuentra. El extraterrestre descubre que vivimos bajo el mandato de una cosa llamada “gobierno”, y quiere comprender más sobre qué es el gobierno, qué hace, y por qué existe.

Producido y hablado por Graham Wright, basado en parte por la charla con Larken Rose en la Primera Conferencia “Libera Tu Mente” 2011

3 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Erasmo
    Mar 23, 2012 @ 05:28:28

    Estamos en una imposición del Gran Hermano, una imposición dictatorial la de los bancos, las telefónicas y todas las etcéteras que ya sabemos; en fin, una acción dictatorial y esclavizante. Podemos ser libres!!

    Responder

    • Madre Sigal-lia
      Mar 27, 2012 @ 19:54:03

      Como dijo Miguel de Cervantes en su libro “Don Quijote”: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”
      Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616)

      Gracias Erasmo por tu comentario

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    • Madre Sigal-lia
      May 09, 2012 @ 11:17:31

      “Hombre cruzando los brazos en medio de un saludo nazi” es el nombre de una fotografía que se realizó durante la botadura de un buque de la marina alemana en Hamburgo el 13 de junio de 1936; un evento al que asistió Hitler y en el que uno de los trabajadores se negó a saludarle como sus cientos de compañeros de los astilleros. Se trataba de August Landmesser, casado desde hacía un año con una mujer judía. Tras varios juicios fue condenado por violar la Ley para la protección de la sangre y el honor alemán, que en el artículo 1 prohibía el matrimonio entre alemanes y judíos y en el 5 imponía la pena de prisión, donde entró en 1938 condenado a dos años y medio de trabajos forzados. Su mujer también fue internada; falleció en enero de 1942, un año después de la liberación de August que fue obligado a alistarse, se perdió su rastro. Su identidad permaneció desconocida hasta 1991, cuando una de sus dos hijas, quienes sobrevivieron a la guerra viviendo en orfanatos, reconoció a su padre en la fotografía. El original se encuentra en el centro de documentación Topografía del Terror, ubicado donde hasta 1945 se encontraban los centros de la Gestapo y las SS, en Berlín.

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